Burgos es una provincia española perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y León, está situado al norte de la Península Ibérica.
Su capital es la ciudad de Burgos. Limita al norte con las estribaciones orientales de la Cordillera Cantábrica, que la separan de las comunidades autónomas de Cantabria y del País Vasco; al este con el extremo superior de la Cordillera Ibérica que la separan de la comunidad autónoma de La Rioja y la provincia de Soria; al sur con la provincia de Segovia; y al oeste con las de Valladolid y Palencia.
Ésta provincia es la llamada Cabeza de Castilla porque fue donde se fundó el Reino de Castilla. Su capital, dispone de un importante patrimonio histórico-artístico entre el que se encuentra su catedral. Aparte de Burgos (ciudad), existen dos núcleos industriales importantes: el de Aranda de Duero y el de Miranda de Ebro, este último, el segundo más importante de la provincia después de la capital.
Tras el reciente descubrimiento e investigación de los Cartularios de Valpuesta, la provincia de Burgos es considerada como la Cuna del Castellano, al hallarse en ellos el primer testimonio escrito del que se tenía noticia de un dialecto romance hispánico, es decir, la lengua que ya hablaba por entonces el pueblo llano. El estatuto de autonomía de Castilla y León los menciona en su artículado como el texto más antiguo en lengua castellana.
La gastronomía de la provincia burgalesa es muy variada debido a su gran extensión territorial. El norte de la provincia, la zona más montañosa, está influenciada por la cocina pasiega y cántabra. Mientras, al este, la gastronomía riojana se funde con la burgalesa formando platos muy apetecibles.
En el centro provincial, el plato más característico, es el de la morcilla. Otro muy típico, por ejemplo, es el queso de Burgos.
La zona de la ribera del Duero, se ve más influenciada por la cocina netamente castellana, mientras que en la comarca del ebro, se funden tanto la gastronomía castellana, como la vasca y la riojana.
Sin lugar a dudas el plato más famoso de esta tierra es la morcilla de Burgos, aunque hay diversas variantes. La más conocida, la morcilla del alfoz de Burgos, tiene más cantidad de especias y picante, y es más blanda. Hay una variedad de morcilla, que se hace en la ciudad de Miranda de Ebro y que se llama delgadilla. Este tipo de morcilla es mucho más delgada que la tradicional y normalmente se pone con tomate.
Otro de los platos típicos de la gastronomía mirandesa son las patatas a la riojana, la caza de hongos, el pescado influenciado por la cocina vasca...
En terreno mirandés se hace un vino D.O. Rioja y en Semana Santa se bebe el clásico zurracapote.
El postre más típicamente mirandés es el goshúa, y también se hacen muchas recetas con hojaldre.
Sin duda el bocado más apetitoso de la ciudad de Miranda es el pincho. La cultura del pincho está muy arraigada en la ciudad y se hacen concursos de gran calidad.
Cordero asado, morcilla de Burgos, queso de Burgos (queso fresco), alubias de Ibeas, caparrón de Belorado u olla podrida son los platos más representativos de la ciudad de Burgos. A partir de la morcilla, se pueden crear varias recetas, tales como tortilla de patata con morcilla.
En toda la Ribera del Duero se hace el vino con Denominación de Origen con dicho nombre. Concretamente en Aranda de Duero se cocina lechazo asado y chuletillas de cordero, los empiñonados, las yemas o la torta de Aranda. Mientras, en la zona de las Merindades, en el otro extremo del territorio provincial, se cocinan muchos postres pasiegos como los sobaos.