| La "araña amarilla común"
es una especie cuya época de introducción en España
se desconoce; dado su carácter polífago y el hecho de
encontrarla sobre malas hierbas y zonas no cultivadas, puede decirse
que se trata de una especie autóctona. En la actualidad ha sido
detectada en casi todas las comarcas vitícolas españolas,
a excepción de las gallegas, pero es en la mitad meridional donde
produce los mayores daños. 
RECONOCIMIENTO Y DIAGNOSTICO
Adultos
La hembra es de forma oval y presenta diferencias según esté
en forma activa o invernante, en diapausia; la activa mide alrededor
de 0,5 mm y es de color amarillo verdoso con dos manchas laterales más
oscuras. El macho es algo más pequeño que la hembra y
tiene el abdomen más puntiagudo. Foto. Adultos y huevos.
Huevos
Es de forma esférica e inicialmente incoloro, pero se vuelve
amarillento al acercarse la eclosión. Foto. Adultos, huevos y
estados intermedios.
Estados intermedios
Semejante al adulto, pero con tres pares de patas y de menor talla
Hospedantes
Es una plaga extraordinariamente polífaga, causando daños
graves tanto en cultivos hortícolas, judía, tomate, guisante,
etc.; como en ornamentales, frutales o vid. También se hospeda
sobre malas hierbas espontáneas.
BIOLOGÍA Y ECOLOGÍA
Ciclo anual
Esta especie pasa el invierno como hembra adulta guarecida en diversos
refugios: corteza de árboles, suelo, hojarasca y también,
sobre los cultivos que ataca (vid, frutales, etc). En primavera se traslada
preferentemente a los cultivos herbáceos, donde se alimenta situándose
en el envés de las hojas. La puesta de huevos aislados se realiza
sobre estas hojas, completándose una generación en tan
sólo 15 días si las condiciones son favorables. Hacia
el mes de Abril-Mayo aparecen en cultivos leñosos o vid. A finales
de otoño, las hembras se retiran a invernar
Influencia de factores externos
Las temperaturas elevadas acortan el ciclo del ácaro, con lo
que contribuyen a su rápida multiplicación; a 25ºC
de temperatura media una generación tiene lugar en 10 días.
El umbral inferior de desarrollo se sitúa, tanto para los huevos
como para los estados posteriores, alrededor de los 10-12ºC, el
óptimo de desarrollo en 30-32ºC y el máximo sobre
los 40ºC. En cuanto a la humedad relativa resulta más favorable
cuando es baja, con un óptimo entre 30-50%. La lluvia es desfavorable
no sólo por elevar la humedad relativa, sino por destruir las
sedas que tejen y por arrastrar al suelo a muchos individuos y huevos.
El viento, así como las prácticas de cultivo, contribuyen
a la dispersión del ácaro y el polvo depositado en las
hojas parece favorecer su desarrollo.
DAÑOS E IMPORTANCIA
Las hojas atacadas aparecen moteadas, con grupos de manchas amarillas
en el haz. Posteriormente toda la hoja amarillea y finalmente se seca
y cae. Cuando ataca a frutos, éstos adquieren un color grisáceo.
Con frecuencia esta especie produce abundantes sedas en las partes atacadas,
pudiendo llegar a cubrir totalmente la planta. Los síntomas,
sobre todo en su inicio, suelen presentarse en rodales de cepas situadas
junto a las lindes, debido a la presencia continua en ellas de malas
hierbas que albergan al ácaro, o bien en aquellas zonas de los
viñedos donde crecen malas hierbas que no han sido eliminadas
oportunamente.
CONTROL
Niveles Críticos:
En el caso de la "araña amarilla común", para
medir la densidad de población se ha sustituído la unidad
de muestreo hoja, usada comúnmente, por la unidad cepa, ya que
al tener que pasar el ácaro desde las malas hierbas, es la cepa
la que es o no colonizada Para determinar la densidad de la plaga, el
control se debe aplicar a un número de cepas para cada parcela
de viñedo, tomadas mediante un muestreo sistemático, que
asegure su reparto homogéneo por toda ella. Observación
de presencia de larvas y adultos en hojas en el período de Abril
a Agosto.
ESTRATEGIAS DE CONTROL
Control biológico:
Los enemigos naturales conocidos, de gran importancia en la limitación
de las poblaciones de estos ácaros, actúan siempre como
depredadores. Entre ellos se encuentran diversos tipos de insectos,
como Coccinélidos (Stethorus punctillum Weise), Crisópidos
(Chrysoperla carnea Schneid), Antocóridos (Orius sp.) y ácaros
de distintas familias. Otros ácaros pueden actuar también
como depredadores de forma natural, como Typhodromus, Amblyseius, etc.
Prácticas de MIP:
· Tratar al observar los primeros focos, de forma localizada.
· Eliminación de malas hierbas en el cultivo, desde antes
de inicio de brotación. Deben eliminarse en su totalidad mediante
labores o herbicidas, y de modo especial las más próximas
a los troncos. La eliminación tiene que efectuarse cuando las
hembras invernantes ya hayan bajado de las cortezas de la vid y antes
de que ésta haya brotado; dicha época se sitúa
durante el "lloro" de la vid, al iniciarse la hinchazón
de yemas.
Control químico:
En el caso de que el ataque se presente en uno o varios rodales, puede
decidirse tratar sólo éstos, rodeados por una zona de
protección, incluso aunque en el total de la parcela no sobrepasen
el umbral de tolerancia económica. Para el tratamiento debe elegirse
un acaricida específico, en el caso de que las materias activas
empleadas contra otros parásitos no tengan un efecto claro frenante.
El tratamiento tiene que situar el plaguicida en el envés de
las hojas y en la cantidad recomendada, pues de lo contrario puede imputarse
ineficacia al acaricida, cuando el fallo reside en una aplicación
defectuosa. Los acaricidas específicos recomendados son dicofol,
fenbutestan y hexitiazox.
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