VIDA DE LA VID
No es sencillo plantar o "poner una viña" ya que todos los suelos no son aptos para el cultivo de la vid. Una vez elegido el terreno, es preciso darle campo en vertical, ya que la vid lanza raíces a gran profundidad. Para ello se utilizan subsoladores o volteadores hasta un metro de profundidad. El primer interrogante que se plantea el viticultor es qué cepa plantar. Cada cepa es una plantación individual pero es a su vez doble: la raíz procede de un tipo de vid, llamándose "pie", mientras que su parte aérea es otro tipo conocida por "vinífera". La razón de este origen doble de cada cepa radica en la necesidad de disponer de raíces potentes y de buenas uvas. El pie se elige de acuerdo con el tipo de suelo y la vinífera en función del tipo de vino que se quiere conseguir dentro de las variedades de cada zona. Una vez realizada la labor de profundidad, se procede a disgregar los terrenos para permitir un hinchado de la planta sin huecos que puedan helarla o secarla. A continuación se procede al marcado con cuerda y estacas para determinar las líneas y calles.
Enfermedades y Parasitos de la vid: Insectos.
Enfermedades y Parasitos de la vid: Ácaros.
Enfermedades y Parasitos de la vid: Hongos.